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martes, 19 de mayo de 2015

POMELO Aceite Esencial Floris

Una esencia Chispeante... el POMELO
Autora: Arlette 

Cada aceite esencial tiene su magia

Sus aromas nos traen recuerdos, algunos nos encantan, otros no nos gustan en absoluto. ¡Es la parte artística de la Aromaterapia! A mí hay algunos aceites que me fascinan,… 

Y entonces, llega uno nuevo o descubro algún matiz de aquel que antes no me entusiasmaba…

Particularmente, no puedo pasar sin algunas esencias como la de limón, la de mandarina, la bergamota o la de naranja dulce.  

Más allá de sus posibles indicaciones para nuestro bienestar (¡que también!), son sus aromas frescos, radiantes, afrutados, los que acompañan, sobre todo en difusión, porque son una delicia.

Desde hace unas semanas, he redescubierto la esencia de Pomelo: sus propiedades relajantes, su aroma solar que aporta optimismo, su sabor en postres y zumos, su capacidad diurética, sus propiedades purificantes en piel y cabello… Y es que ya la fruta, cítrico rosado y jugoso, es una delicia. Como de costumbre, les hago un pequeño resumen, ¡a disfrutar!


Esencia quimiotipada de Pomelo (Citrus paradisii)

Esta esencia, por obtenerse a partir de la expresión de la cáscara de la fruta, nos sorprende con un aroma chispeante y afrutado, ligeramente ácido y con notas de flores blancas. No hay que olvidar que es una esencia fotosensible y puede provocar quemaduras si se expone al sol la piel que ha tocado el Pomelo (utilizar preferiblemente antes de ir a dormir, no exponer las zonas tratadas y además recordad: usar gorrito, utilizar protección solar e hidratarse bien siempre que estemos bajo el sol)

A nivel emocional, su aroma es equilibrante. Esta esencia calma o estimula según la necesidad de la persona. Es importante por tanto, acercarse a su aroma y sentir qué nos aporta. Para ello, será importante también escuchar nuestro propio cuerpo.

Es una esencia muy positivante, aporta alegría y energía y ayuda a abrir la mente y el espíritu ante cambios y nuevas experiencias, sobre todo si hay dudas o miedos a lo desconocido. A su vez, forma parte de sinergias para ayudar a controlar esos "golpes" de apetito.

Por otro lado, en sinergia con lavanda u otras esencias como la de mandarina, será una gran aliada de un sueño tranquilo y reparador. La farmacéutica Danièle Festy propone para reducir el nivel de ansiedad (en su libro "Les huilles essentielles à respirer"): 

Poner en un frasco, a partes iguales, esencia de Pomelo, esencia de Mandarina y aceite esencial de Naranja Amarga (Nerolí , flores de Azahar - Citrus auriantium ssp amara). Para difusión.

Su uso en difusión ayuda a refrescar y purificar el ambiente. Por otro lado, esta esencia se utiliza en cremas y productos cosméticos corporales por su poder diurético y anticelulítico, siendo una buena idea su sinergia con el Geranio de Egipto (el aceite esencial de la belleza por excelencia, sin olvidar la Rosa, claro)

Es astringente y por tanto también amigo de las pieles grasas o con tendencia a tener acné.  Ayuda a purificar el cuero cabelludo graso a la vez que le aporta fuerza contra la caída (se podría añadir una gotita al champú y dejar actuar unos minutos antes de aclarar)

Mis últimas experiencias con el Pomelo me han llevado a utilizarlo en sinergia para los malestares menstruales así como en sinergias para los mareos o las náuseas porque su aroma fresco es muy reconfortante. También en sinergia para difusión junto con el Eucalipto radiado y veréis qué mezcla de aromas más mágica, que a su vez limpiará el aire en épocas de “virus pululantes”. 


Es una fantástica opción para crear sprays y brumas de ambiente refrescantes o roll-ons para darnos un golpecito de energía. Y para ganar en entusiasmo e inspiración, también es una buena idea, si escribimos, si redactamos trabajos…

sábado, 20 de diciembre de 2014

LA PSICOAROMATERAPIA

El olfato, en el humano, es uno de sus cinco sentidos más importantes puesto que estamos expuestos en cualquier momento a las fragancias del ambiente, de la naturaleza, de las personas o de las cosas.
Los olores los percibimos por la nariz alcanzando así la mucosa olfativa, donde se encuentran las células olfativas sensoriales, las células de sostén y las células basales. El moco acuoso es el encargado de transportar los aromas a los cilios que transforman estos olores en señales químicas.

Las prolongaciones nerviosas de las células olfativas alcanzan el bulbo olfatorio terminando así en los glomérulos que es donde se procesan las señales aromáticas que son conducidas por las células receptoras especiales hacia el sistema límbico y al hipotálamo. Un poco de tiempo después parte de la información olorosa alcanza la corteza cerebral haciendo consciente el aroma percibido.

La psicoaromaterapia es la psicología que estudia los olores y sus efectos en la mente humana, ya sea desde los estímulos relajantes y aromáticos que nos puedan ofrecer algunas fragancias como la rosa o manzanilla hasta asociar algunos olores con los sentimientos, al igual que los colores ya que ambos se manejan en el sistema límbico que es el manejo de emociones.

La mayoría de las veces relacionamos los olores con las personas, reconocemos estos olores personales al tener un encuentro cercano con esta persona, por esta misma razón podemos recordarnos de alguien al percibir cierta fragancia o perfume que esté en el ambiente.
A continuación se nombran algunos de los efectos que las fragancias pueden provocar en los cambios emocionales son:

  • Relajantes: amaro, ciprés, clavel, enebro, gálbano, ylang-ylang, cedro, mandarina, manzanilla, mejorana, mirra, nerolí, rosa, sándalo y vetiver.
  • Equilibradores: albahaca, bergamota, geranio, incienso y lavanda.
  • Estimulantes: angélica, canela, cardamomo, clavo, elemí, eucalipto, hinojo, jengibre, lima, menta, naranja, palmarosa, petit grain, pimienta negra, pino, pomelo y romero.
  • Antidepresivos: albahaca, amaro, bergamota, clavel, geranio, ylang-ylang, incienso, jazmín, lavanda, lima, limón, mandarina, manzanilla, naranja, nerolí, pachuli, palmarosa, petit grain, pomelo, rosa y sándalo.
  • Afrodisíacos: amaro, angélica, canela, cardamomo, cilantro, clavel, clavo, gálbano, ylang-ylang, jazmín, jengibre, madera de cedro, nerolí, pachuli, romero, rosa, sándalo y vetiver.
  •  Anafrodisíacos: alcanfor, mejorana.
  •  Estimulantes de la mente: albahaca, cardamomo, cilantro, eucalipto, menta, pino y romero.